Una investigación presentada en las sesiones científicas EPI|Lifestyle 2026 de la American Heart Association, celebradas en Boston, encontró que los adolescentes que sustituyen solo 30 minutos diarios de sedentarismo por sueño o por actividad física moderada-vigorosa pueden reducir su resistencia a la insulina, un factor clave en la prevención de la diabetes tipo 2.

Según los autores, ese cambio de 30 minutos diarios redujo en casi un 15% una estimación de la resistencia a la insulina. El análisis se basó en datos del Proyecto Viva, un estudio de salud a largo plazo con mujeres y menores del este de Massachusetts (Estados Unidos).

Los investigadores subrayan que este tipo de resultados, todavía preliminares y pendientes de revisión por pares en una publicación científica, respaldan las iniciativas de salud pública que promueven sustituir el tiempo sentado por sueño o actividad física para proteger la salud cardiometabólica de los adolescentes.