Un estudio reciente ha identificado una relación entre la composición de la microbiota intestinal y la regulación del metabolismo de la glucosa, abriendo nuevas vías de investigación sobre el origen y la evolución de la diabetes tipo 2.

La microbiota, formada por billones de microorganismos que habitan en el intestino, participa en procesos como la digestión, la inflamación y la sensibilidad a la insulina, por lo que su estudio se considera un campo con gran potencial.

Aunque todavía es un área de investigación en desarrollo, los científicos esperan que comprender mejor esta relación permita, en el futuro, diseñar intervenciones dietéticas o terapéuticas más personalizadas.