La Facultad de Medicina de Harvard recomienda sumar legumbres —alubias, lentejas y guisantes— a la dieta habitual, por su aporte de fibra y su bajo índice glucémico, dos características que pueden ayudar tanto a cuidar el corazón como a controlar el azúcar en sangre.

Según Harvard, incorporar legumbres a la dieta puede reducir el riesgo de diabetes tipo 2, ya que su bajo índice glucémico ayuda a evitar subidas bruscas de glucosa tras las comidas. La propia diabetes tipo 2, a su vez, es uno de los factores que más incrementa el riesgo de enfermedad cardíaca, por lo que ambos beneficios están relacionados.

Uno de los motivos por los que muchas personas dejan de incluir legumbres en sus menús son las molestias digestivas, como gases o distensión abdominal, típicas de los alimentos ricos en fibra. Los expertos señalan que, con un consumo regular, la microbiota intestinal suele adaptarse a esa fibra adicional y esas molestias tienden a reducirse con el tiempo.