Un análisis presentado en el congreso NUTRITION 2026, que revisó los hábitos alimentarios de miles de adultos seguidos desde los años 80 hasta 2020, encontró que el riesgo de sufrir enfermedad cardíaca, diabetes tipo 2 o morir de forma prematura variaba mucho según lo saludable que fuera el conjunto de la dieta, pero no tanto según el nivel de procesamiento industrial de cada alimento.
Según la investigadora Xiaowen Wang, autora del análisis, aconsejar de forma universal evitar los alimentos ultraprocesados puede llevar, paradójicamente, a una peor calidad de la dieta: hay ultraprocesados relativamente saludables, y alimentos poco procesados que no lo son tanto.
El estudio sí identificó un patrón claro de riesgo: las bebidas azucaradas, tanto con azúcar como con edulcorantes artificiales, se asociaron de forma consistente con un mayor riesgo de diabetes tipo 2 y de enfermedades cardiometabólicas, con independencia de su nivel de procesamiento.