En el marco de los principales congresos de tecnología en diabetes de 2026, Abbott presentó avances sobre un sensor capaz de monitorizar simultáneamente los niveles de glucosa y de cetonas en el líquido intersticial.

Esta función es especialmente relevante para la prevención precoz de la cetoacidosis diabética, una complicación grave que puede desarrollarse rápidamente, sobre todo en personas con diabetes tipo 1. Poder ver ambos valores en un mismo dispositivo, sin necesidad de pruebas adicionales, facilitaría una respuesta más temprana ante señales de alarma.

Por su parte, Dexcom también compartió nuevos datos clínicos que respaldan la integración de sus sensores con sistemas automatizados de administración de insulina, reforzando la tendencia hacia los llamados sistemas de "asa cerrada".