La Caja de Seguro Social (CSS) de Panamá ha comenzado a entregar y colocar sensores de monitorización continua de glucosa a niños y niñas con diagnóstico de diabetes, dentro de un programa público de acceso a esta tecnología.

Los sensores entregados tienen una vida útil de 14 días y una de sus funciones más valoradas por las familias es la capacidad de emitir alertas cuando los niveles de glucosa empiezan a bajar, antes de que el menor pierda el estado de conciencia o sufra convulsiones por una hipoglucemia grave.

Este tipo de iniciativas públicas buscan reducir la brecha de acceso a la monitorización continua, una tecnología que hasta hace poco quedaba fuera del alcance de muchas familias por su coste, especialmente en la población pediátrica, donde las alertas tempranas son especialmente valiosas.