Autoridades sanitarias europeas han validado una nueva solución de cribado de la retinopatía diabética que combina cámaras de fondo de ojo con algoritmos de inteligencia artificial en un dispositivo portátil y fácil de usar, pensado para acercar esta prueba a la atención primaria, las consultas de oftalmología y los programas de detección en la calle.

Un estudio publicado en la revista Diabetes Technology & Therapeutics evaluó el rendimiento del algoritmo con 624 imágenes de retina de 156 personas, y obtuvo una sensibilidad del 94,8%, una especificidad del 91,4% y una precisión diagnóstica del 92,7% para detectar signos de retinopatía diabética.

Al tratarse de un sistema portátil, sin necesidad de un oftalmólogo presente en el momento de la prueba, este tipo de tecnología busca ampliar el acceso al cribado en zonas con pocos especialistas, para detectar la retinopatía diabética en fases tempranas, cuando el tratamiento es más eficaz.